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Europa demanda una bajada de tipos de interés
Europa demanda una
bajada de tipos de interés
El escenario económico ha cambiado. Se debilita el euro
frente al dólar, el petróleo baja más de un 30% y la
desaceleración económica europea se acentúa. Se demanda por
ello un recorte de los tipos de interés situados actualmente
en el 4,25%.

El Banco Central Europeo tiene como
objetivo prioritario la estabilidad de precios que es una
tasa interanual de inflación situada cercana pero siempre
por debajo del 2% y por ello ordenó la subida de tipos de
interés 25 puntos básicos hasta situarlos en el 4,25% para
evitar que los procesos inflacionistas generados en la
Eurozona crearan efectos de segunda ronda, es decir, que se
trasladaran a los salarios y llevaran a una inflación ya muy
difícil de controlar por la institución monetaria europea.
Pero los escenarios económicos cambian con mucha facilidad
en poco tiempo y ahora el petróleo, que tiene una potente
incidencia sobre la inflación, ha tenido una serie de
retrocesos bruscos en las últimas semanas y se aleja de su
record histórico en el que sobrepasaba los 147 dólares el
barril. Por otra parte el Producto Interior Bruto, indicador
del crecimiento económico, retrocede en la Eurozona, un 0,2%
menos que en el primer trimestre. Estos dos últimos
factores, petróleo y PIB, llevan a los expertos y a los
mandatarios gubernamentales a argumentar que el Banco
Central Europeo debería bajar el precio del dinero. Además
el euro está retrocediendo frente al dólar, y si semanas
atrás se llego a intercambiar un euro a 1,60 dólares, ahora
se llega a un intercambio de 1,47 dólares. La economía
Europea se ralentiza y por ello se piensa que el BCE tendría
que recortar la diferencia entre los tipos de interés de
Estados Unidos, marcados por la Reserva Federal en el 2% y
los de Europa, que el Banco Central Europeo sitúa en el
4,25%.
Trichet, presidente del BCE,
no puede olvidarse del enfriamiento económico de la Eurozona. El hecho de que
durante doce meses, se mantuvieran anclados los tipos de interés en el 4%, lo
demuestra. Además cuando se decidió que subieran los tipos 25 puntos
básicos el pasado 3 de julio, Trichet dejo entrever que no habrían más subidas.
Pero ahora se demanda no sólo que no se suba el precio del dinero, sino que se
recorte. El BCE deberá tener en cuenta el enfriamiento económico que sufren
Alemania, Francia e Italia, que son tres pilares económicos básicos de la Eurozona. Hay voces expertas que señalan que la institución europea tendrá en
cuenta todos estos factores y que una vez se constante a inicios de 2009 que los
precios se moderan, procederá a recortar los tipos de interés. Será una buena
noticia para los hipotecados, ya que un recorte de tipos tendría una incidencia
directa sobre el Euribor, pues si el precio del dinero baja, el Euribor también
toma el mismo camino. Además cuando la falta de liquidez y la desconfianza
existente entre los bancos respecto a prestarse dinero termine, el Euribor
deberá descender todavía más, pues recordemos que existe una diferencia
excesiva, de más de un punto porcentual, entre los tipos de interés (4,25%) y el
Euribor que se encuentra actualmente rondando el valor del 5,3%.
La Reserva Federal ha bajado los tipos
de interés de forma reiterada desde que se desató la crisis
inmobiliaria provocada por las hipotecas subprime, y en
pocas meses se pasó de un precio del dinero situado en el
5,25% al 2%. Durante el mismo tiempo el BCE ha mantenido los
tipos de interés invariables en el 4% y además se subieron
en plena desaceleración económica de los países miembros de
la zona euro, dejándolos en el 4,25%. Una política monetaria
contraria a la practicada por la Reserva Federal
estadounidense. Con un pronunciado descenso del precio del
petróleo, la inflación en la Eurozona, deberá descender en
otoño, y los argumentos para subir los tipos de interés por
parte del BCE no existirán, destacándose así los argumentos
contrarios, es decir, los de bajar los tipos de interés,
para afrontar la actual y preocupante desaceleración
económica europea.
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